jueves, 21 de junio de 2012

"A callarse". Pablo Neruda.

Por una vez sobre la tierra
no hablemos en ningún idioma;
por un segundo, detengámonos;
no movamos tanto los brazos.
 
Sería un minuto fragante,
sin prisa, sin locomotoras;
todos estaríamos juntos
en una quietud instantánea.

Los pescadores del mar frío
no harían daño a las ballenas,
y el trabajador de la sal
miraría sus manos rotas.

Los que preparan guerras verdes,
guerras de gas, guerras de fuego,
victorias sin sobrevivientes,
se pondrían un traje puro
y andarían con sus hermanos
por la sombra, sin hacer nada.

No se confunda lo que quiero
con la inacción definitiva:
la vida es sólo lo que se hace,
no quiero nada con la muerte.

Si no pudimos ser unánimes
moviendo tanto nuestras vidas,
tal vez no hacer nada una vez,
tal vez un gran silencio pueda
interrumpir esta tristeza,
este no entendernos jamás
y amenazarnos con la muerte.
Tal vez la tierra nos enseñe
cuando todo parece muerto
y luego todo estaba vivo.

Ahora contaré hasta doce
y te quedarás quieto.
 
Pablo Neruda

miércoles, 20 de junio de 2012

ABSTINENCIA, TOLERANCIA Y DEPENDENCIA EN LAS ADICCIONES COMPORTAMENTALES II.


La tolerancia es otro de los fenómenos que tienen lugar si se es adicto comportamental.

El juego patológico y algunos factores de los que derivan, una cierta ilusión de control, la estimulación tanto de tipo visual como sonora, la manipulación personal, la inmediatez entre lo que en algunos juegos se apuesta y su resultado, llevan a la persona a “retarse a si mismo e incluso a los otros”, dependiendo claro esta, del tipo de juego, juegos tradicionales o en la actualidad juegos video juegos, videoconsolas, etc.

Tiene lugar un proceso de refuerzo de autoestima y optimismo con el juego, acompañado por el intento de superación de ciertas “marcas”, lo que llevan al paciente a mantener su conducta y sufrir la tolerancia, por lo que el tiempo que dedican a dichos comportamientos (jugar) será mucho mayor.
Si se trata de juegos “con apuestas”, no solo va aumentando “el tiempo”, sino también el dinero o la cantidad que se va dedicando al juego, ya que las perdidas van “in crechendo”, siendo cada vez el control de los impulsos menor ya que estos enfermos aspiran a la recuperación de las pérdidas contraídas.

Una novedad debida a la introducción de las nuevas tecnologías y el uso de la comunicación vía internet es la adicción al ordenador. Adquirimos “dependencia” al mismo, cuando las personas p.ej. poseen uno y lo pueden utilizar todo el tiempo que quieran.
Todo aquello que tiene que ver con el ocio, tiempo libre, facilidad de uso, acceso a información, etc., sino se saben utilizar adecuado, y dosificar en cuanto al tiempo, pueden llegar a convertirse en adictivos y en vez de ayudar a vivir mejor pueden convertirse en un impedimento para el trascurso normal de una vida personal y cotidiana.

A pesar de que los sujetos saben que surgen problemas relacionados con las adicciones, siguen permitiéndose dichos comportamientos independientemente de la pérdida del control de su uso (dependencia).
Recurrir a cantidades crecientes del comportamiento necesario para alcanzar el efecto deseado es la tolerancia. De lo contrario tendrán lugar una disminución notable de los efectos y por tanto una perdida de las sensaciones inmediatas, fenómeno reconocido como tolerancia.

Suspender de forma brusca cualquiera de estos comportamientos que mantienen la adicción lleva consigo una serie de síntomas de todo tipo, físicos, emocionales, cognoscitivos, etc., que fundamentan un cuadro clínico digno de intervención.Dicho cuadro lógicamente suele comenzar cuando el individuo suspende su “comportar”. La abstinencia mantiene la conducta adictiva y su recaída, y suele perdurar con mayor o menor intensidad unos cuantos días tras su realización.
 
Existe un control deficiente del comportamiento adictivo, hay una perdida de control sobre la actividad, un continuar la conducta a pesar de las consecuencias adversas y dependencia, tolerancia y abstinencia salen al paso, con la pérdida del interés de cualquier otra actividad anteriormente satisfactoria.
Si el paciente logra una voluntad suficiente podrá llegar a superarlas.

A.R.

martes, 19 de junio de 2012

ABSTINENCIA, TOLERANCIA Y DEPENDENCIA EN LAS ADICCIONES COMPOTAMENTALES.

Apreciados lector@s:
 
Como ya sabéis algunas adicciones comportamentales más conocidas son: el juego patológico, el comer compulsivo, el sexo compulsivo, el trabajo compulsivo, las compras compulsivas, etc., junto a la adicción a las nuevas tecnologías.

Son adicciones porque quienes las padecen tienen que buscar tratamiento debido a la incapacidad que dichas conductas les provocan en sus vidas.

Bajo el síndrome de abstinencia los sujetos se encuentran irritados, inquietos, con pensamientos inútiles, culpabilidad, y angustia que se suceden por la imposibilidad de no poder llevar a fin su adicción comportamental.

Si tomamos como ejemplo a un individuo “adicto al trabajo”, rara vez tomará vacaciones y si lo hiciera no tardaría la aparición de la abstinencia. Se sienten piezas imprescindibles, llaman de continuo a sus empresas, aunque es claro que no existen pruebas objetivas de que tengan que hacer dichas conductas para que todo funcione en su ausencia. Entran en un círculo vicioso que provocan que padezcan estrés pudiéndose convertir en situaciones crónicas.
 
Se convierten en personas con patrón de conducta tipo A, por tanto llegan a padecer alto riesgo para las enfermedades coronarias, pudiendo provocar su muerte.

Las familias vienen a estar totalmente afectadas sí se es “trabajador compulsivo”. No sólo quedan agotados físico sino también psicológicamente. Traspasan los límites. A veces si dejan de ser adictos en esta área pueden convertirse a otro tipo de adicciones (ej. el juego) o también puede suceder que los adictos al juego dejen de serlo y se conviertan en adictos al trabajo. Al final suelen darse cuenta del problema y con una intervención adecuada sus vidas se reorganizan.

A.R.

jueves, 7 de junio de 2012

MI PRÁCTICA PROFESIONAL.

Apreciados lectores:

Espero que no me hayáis extrañado demasiado. He estado de maravilla, aprovechando una oportunidad para percatarme de un mundo que se me escapaba del conocimiento, los enfermos con diagnóstico de trastorno mental grave. Nada particular.

Solamente puedo decir...que las drogas hacen extragos en la mente humana. Las psicosis..."la locura" es una realidad y el consumo de drogas exacerba dicha esquizofrenia, de modo... como ya se viene advirtiendo, cuídado... Las drogas son importantes factores de riesgo y síntomas prodrómicos en una parte importante en dichos trastornos y del deterioro neuroconductual. Sin embargo, dentro de este submundo y con el tratamiento adecuado se puede vislumbrar un espacio para la esperanza.

A pesar de todo, y tras el largo proceso de intervención donde, se lleva a termino la actuación conjunta para el equilibrio neuropsíquico tanto a nivel farmacológico, terapéutico y ocupacional, como claves indispensables para la rehabilitación de estas personas y su vuelta, en la medida de lo medianamente factible, o en los casos de máxima conservación o menor deterioro psicopatológico, a la "cordura" social, una vez que ha tenido lugar el "brote psicótico", compensados sinápticamente, les espera un largo y duro camino en cuanto al desempeño habiltual de las actividades de la vida ordinaria e, incluso, en según que casos, el duro proceso de la incorporación de nuevo al mundo laboral.

He aprendido mucho, me han enseñado "casi" todo, he descubierto la diferencia entre la enfermedad mental y ciertas forma de vida. He sido participe a través de mis cursos de posgrado de una muy fructífera actividad profesional.

A.R.

lunes, 28 de mayo de 2012

AUSENCIA DE ACTIVIDAD BLOGERA

Estimados lector@s:

Ando un poquito "liadilla", ("experienciando en psicología") y por ello la falta de nuevas entradas en el blog. En breve volveré a reactivar la actividad blogera, compartiendo con vosotr@s aquellas cosillas que me parezcan de interés.

Recuerdos para tod@s, espero que no me extrañéis demasiado.

A.R.