jueves, 20 de junio de 2013
jueves, 16 de mayo de 2013
EXPERIENCIAS TRAUMÁTICAS.
Estimados lectores:
¿Qué nociones tenemos acerca la aplicación en
Psicología del EMDR o la
Desensibilización y Reprocesamiento mediante el movimiento de los ojos? Hace
algún tiempo asistí a una interesante conferencia sobre la herramienta, y ahora
es el momento de transferiros el contenido de la charla.
La EMDR fue una herramienta psicoterapéutica diseñada por Francine
Shapiro, destinada al tratamiento de personas que habían sufrido traumas.
Personas aquejadas de estrés postraumático y patologías que surgían a raíz del
mismo, podrían ser intervenidas mediante EMDR.
Fueron definidos por el DSM como criterios TPET (Trastornos de
Estrés Postraumáticos), desastres provocados por el hombre: guerras,
terrorismo, explosiones, incendios, accidentes de tráfico; desastres
naturales: huracanes, tornados, inundaciones, incendios forestales,
tsunamis, erupciones volcánicas; y otros, violaciones, abuso sexual,
agresión e infartos (T). TRAUMAS CON “T” MAYÚSCULA.
Además, se incluirían también experiencias que impactaban sobre la
manera que uno se ve a sí mismo, a los demás y al mundo y que, aunque no
recibían la calificación de trauma, generaban problemática, entre ellos
destacan los comentarios despectivos, insultos o burlas y críticas (t).
TRAUMAS CON “t” MINÚSCULA.
La eficacia y mejores resultados de EMDR se obtuvieron tras
analizar historias clínicas con TRAUMA SIMPLE, es decir, en personas que solo
habían padecido un único acontecimiento traumático y que anteriormente se
encontraban “medianamente” sanos a nivel psicopatológico. Como ya he apuntado,
personas con diagnóstico de TEPT.
La técnica es una herramienta para el empuje de toda aquella
experiencia que no fue reprocesada adaptativamente y que surge en forma de
“síntoma” en aquellas personas que hayan experienciado un trauma. A veces la
contención de dicha información, genera una memoria traumática e impide que los
seres humanos a traviesen su malestar.
Una vez admitida la técnica y tras haberse equiparado con la
“archiconocida” Terapia de Exposición, la poca investigación que va existiendo
va refrendándose poco a poco y su utilización para el tratamiento de las
fobias, trastornos disociativos y los trastornos de la personalidad, se va
haciendo más que evidente. Se cree que un mayor y más preciso apoyo empírico, junto
a un tipo de investigación más rigurosa con un protocolo más estandarizado,
sería lo más conveniente, ya que se establecerían criterios de mayor acuerdo,
favoreciendo todo con ello resultados más concluyentes.
La técnica sería recomendable en pacientes con cualquier rango de
edad, siendo su mayor grosor la investigación en personas adultas, sin probarse
la eficacia en niños o personas de la tercera edad.
Aunque la EMDR puede ayudar a trabajar en traumas dolorosos o
recuerdos de la infancia, el terapeuta debe estar notablemente formado en la
problemática o el trastorno abordado antes de su utilización. Se adoptaran las
precauciones necesarias si nos encontramos ante personas esquizofrénicas o
pacientes bordeline, con trastornos bipolares, TOC y en personas con depresión
severa, a pesar de que, en éstas últimas, la intervención con EMDR no es tan
recomendada, ya que no hay respuesta directa excepto que el paciente refiera un
recuerdo muy antiguo o trauma “perturbador”.
No es recomendable el tratamiento en mujeres embarazadas, excepto
que el suceso le impida la cotidianidad o que el tratamiento no se pueda
posponer por lo limitante de sus recuerdos. Revivir el recuerdo supone una
fuerte exposición y explosión a nivel emocional y corporal y evidentemente en estos
casos no es muy recomendable.
Mediante EMDR son evaluables: las automutilaciones, la
ideación o intención suicida, las conductas que ponen en riesgo a los
demás o a uno mismo, las ganancias secundarias y las
disociaciones. Cuidado con mantener alguna de estas conductas (ganancias
secundarias).
Iniciado el PAI (Procesamiento Adaptativo de la Información) y en
medio del relato del acontecimiento, evitar la discusión de las creencias del
paciente que, tarde o temprano, se van adjuntando al conocimiento global del
caso, junto a hacer una interpretación justa, resaltando como fundamental el
lugar que corresponda a las vivencias del paciente y a la realidad que de ellas
se deriva, considero que son unos de los aspectos primordiales, o principios
básicos en la intervención mediante la técnica.
“Evitar
el contrarresto de los pensamientos y sólo dar pequeños empujones” -apunta
la profesora Más-, sería otra directiva en la práctica de la técnica; dejar una
libertad absoluta en el relato de los acontecimientos para que el paciente
recorra cada una de las cadenas asociativas que propulsan su trauma, sin
dirección y sin control que evite la inducción de recuerdos por parte del
psicoterapeuta, sería otro de los principios o directrices más apropiadas. “El
terapeuta dejará que brote el propio sistema de valores y creencias del paciente sin intervenir marcándole el camino o un camino hacia los
mismos”.
Trabajar
en la ayuda de la creación de un sistema de valores y compromisos, si es que el
paciente carece de los mismos, será otra de las funciones psicoterapéuticas.
Bajo ningún concepto dejaremos al paciente en una situación de “miedo” peor en
la que lo hemos encontrado. Evitar quitar el “poco control” que algunos nos
refieren es imprescindible. Invadir o entrometerse demasiado resultara
totalmente desaconsejable.
Amalia Romero San José.
Consulta Psicológica A.R.
Fuente: Cursos de Postgrado en Psicopatologia y Salud Conferencia Profesora: Blanca Mas.
domingo, 10 de marzo de 2013
LA MUSICOTERAPIA EN NUESTRAS VIDAS.
Hace ya algunos meses asistí
a un taller de musicoterapia precioso. La profesora Pilar Lago nos enseño que la música o los diferentes sonidos son un medio significativo, útil y
muy práctico para abordar problemas de carácter psicopatológico.
El cuerpo y la expresión
corporal no engañan, afirmó la profesora. Hay veces que no hacen falta las
palabras. Se produce una activación no verbal a partir de la cual se vienen a
resolver situaciones que nos incomodan.
Pilar hacia referencia a
que, en la actualidad, este tipo de talleres los lleva a cabo en intervenciones con
personas con historias clínicas de Alzheimer, (pacientes en un continuo
deambular y bajo fuertes estados de nerviosismo a los que no se sabe, como
ayudar) Parkinson y, últimamente, ha comenzado a aplicarlos en el seno de
tratamientos con mujeres maltratadas y a sus agresores.
La profesora trató de
explicarnos la diferencia entre la utilización de la música con fines de tipo
más bien lúdicos o, por otra parte, la música con fines propiamente
terapéuticos. En este último lugar el alcance se asemejaba, bastante más, al
propósito de otras ciencias, tales como, la medicina, Psicología, etc., que hacia otra cosa.
Al parecer no tiene nada
que ver el hecho de poder pasar un rato agradable o de dispersión en una
actividad donde la música está presente, que en un ámbito donde la música se
convierte en una herramienta terapéutica (musicoterapia) y facilita la
expresión de las emociones creando vínculos y obteniendo resultados que generan
mejoras significativas. Las personas logran una apertura de su estado interior
que, en según que casos, dan lugar a la recuperación de un bienestar
“trastocado”. Y de ello, doy fe. Mi experiencia profesional justifica que el
torrente de emociones explosiona en el centro de dos de las sesiones llevadas a
término durante las pasadas dos semanas, y que en lo que respecta una demanda estrictamente relacional, marital
o de pareja los resultados son más que notables.
“La música nos conduce a un
remanso de paz”. Tras finalizar uno de los ejercicios puesto en práctica en la
dinámica se advierten diferentes experiencias. Algunos compañeros afirmaron
haber sentido vergüenza, sensaciones extrañas, momentos emotivos,
sufrimiento, protección, unión, sincronía, acercamiento, libertad, espacio,
introversión, rencuentro, expresión, acercamiento, gratitud, compañía,
acompañamiento, sintonía, paz, afecto, belleza e incluso arte en movimiento.
Yo
misma lo sentí, yo misma lo estoy poniendo en práctica en la consulta
presencial y “no dejo de sentirlo”, por lo que con todo ello, se puede
corroborar que la música es un remanso de bienestar.
La actividad grupal, la terapia relacional, el tratamiento en el seno de la pareja, hacen resurgir sentimientos hasta ahora
no experimentados de este modo, que nos enriquecen y que reducen plenamente nuestro malestar.
La profesora nos mostró
como hay piezas musicales que pueden significar emociones diversas en cada ser
humano. En su caso, y a pesar de escuchar una pieza absolutamente terrible,
triste y, hasta algo desgarradora, afirmó que la pieza que utilizó en el taller
era una de las piezas con la que ella más podría identificarse y “sentir durante
aquel instante o momento no tan desgarrador de su existir. Sin embargo, aseveró que dependiendo de la actitud que tengamos en el presente, los mensajes de
las melodías pueden ser diversos, haciéndonos sentir de infinitas formas a lo
largo de nuestro experimentar reconociendo que las podemos extrapolar al resto de nuestra cotidianidad.
Dejarnos llevar, practicar
este tipo de dinámicas sin ejercer “control” sobre el otro, y pensar que lo que
tratamos de transmitir va a ser comprendido facilita hacer un buen ejercicio
musicoterapéutico y de todo "ello" estoy segura, ya que por mi práctica así me consta.
Este arcoíris de
sensaciones acompañados por melodías con fines terapéuticas, tratan de simular
los cuidados que incluso recibimos en el vientre materno y que, si
consiguiésemos extrapolar a nuestro marco convivencial, las sociedades dejarían
de estar tan devastadas.
La estimulación corporal,
la estimulación a nuestros pacientes a través de las caricias, pequeños
masajes, frases agradables, la comunicación mediante un medio recreativo, las
canciones de nuestra vida, el potenciar la comunicación gestual a través del
movimiento, del ejercicio físico y del baile, tocar, manipular objetos sonoros,
o pequeños instrumentos, formar parte de grupos corales e instrumentales
constituyen el eje vertebral para cualquier posible aplicación terapéutica de
origen musical.
El taller fue precioso, la profesora supo plasmar a
la perfección la importancia del significado de la música para cada individuo
de acuerdo a su identidad sonora y a la rememoración de su estilo musical y no me cabe duda de que en mi práctica no solo personal sino también en mi trabajo la musicoterapia nos acerca al relax.
A.R.
Cursos Postgrado en Psicopatología y Salud.
domingo, 3 de marzo de 2013
Prevención y tratamiento psicológico en la enfermedad de Alzheimer.
Apreciados
lectores, hace ya algunos días que no escribo nada en mi blog, espero que me
disculpéis, las personas que acuden a la consulta presencial ocupan la gran parte de mi tiempo y me
resulta complicado atender algunas de las actividades que hasta ahora venía
realizando.
No
obstante, hoy domingo y ahora que he sacado un ratito, os voy a tratar de
exponer el resumen de una conferencia a la que tuve el placer de asistir en el
curso pasado durante el postgrado. La ponencia la ofrecio el
psiquiatra Alejandro Caballero e hizo una exposición absolutamente precisa
acerca de las herramientas de prevención, junto a los tratamientos psicológicos
utilizados en el marco de las demencias.
Al
citar como técnicas rehabilitadoras las terapias asistidas por ordenador hizo
referencia, por ejemplo, a como a través de varios estudios de investigación,
Revisión: (Ballard y cols.: Can J Psychiatr 2011; 56: 589- 95), hay resultados
poco concluyentes a nivel de prevención dentro del envejecimiento y su psicopatología.
Sin
embargo, el profesor señaló que la prevención podía suponer un retraso
considerado en la aparición de la demencia. “Si trabajamos el desarrollo
cognitivo (atención, memoria, orientación, lenguaje y cognición general),
existen evidencias más que satisfactorias de no aparición”. Investigaciones
con Brain Test Britain: muestran mejora en el resultado de los juegos pero no
generalización (no mejora en los tests de control).
Añadió
Caballero que, en casos ya diagnosticados y, a nivel rehabilitación, los
resultados no tienen lugar, los resultados son todavía menores. Prueba de ello
son las investigaciones que se han hecho al respecto.
Alejandro
nos explicó que se utilizan estrategias cognitivas estandarizadas (pruebas:
juegos, programas de estimulación) que van a validar algunas de dichas
hipótesis y que fundamentan que hay mejora en el rendimiento a base de repetir
las tareas una y otra vez, obteniéndose mejores resultados, pero que,
contrariamente, no hay generalización, por tanto concluyó que la
experimentación era decepcionante.
El profesor nos fue exponiendo por orden todos aquellos
factores que la literatura cree que forman parte de las medidas preventivas
para el desarrollo de la enfermedad o los principales factores de protección.
Nos
muestra el estudio Barnes & Yaffe /Lancet Neurol 2011 y, como a través del
mismo, se calcula a nivel mundial el número de casos de Alzheimer que se
podrían prevenir si para ello se redujeran en un 10% los factores de riesgo y
seguidamente la reducción se estableciera en un porcentaje mayor (el 25%).
Caballero mencionó factores como la diabetes, la hipertensión, la obesidad, la
depresión, la inactividad física, el tabaco, la inactividad cognitiva o todos
ellos combinados ya que podrían prevenir, si se redujeran en un 25%, cerca de 3
millones de casos de la enfermedad a nivel mundial y, por ejemplo, cerca de
1millón si se hace hincapié en el incremento de la actividad cognitiva como
actividad preventiva importante en su desarrollo.
En
resumen, la introducción de elementos como cuidar el nivel educativo de
nuestros menores, promover el ejercicio físico intenso en nuestros mayores, la
dieta mediterránea, luchar contra el tabaquismo, la depresión, HTA-DM, tener en
cuenta algunos factores como la edad, la actividad mental y social, e incluso
la biografía o el propósito de vida de los sujetos o reminiscencia, forman
parte del grupo de elementos significativos de la prevención y tratamientos
psicológicos en el ajuste de los trastornos que surgen al hilo del envejecimiento
y la salud. Estudios de investigación, incide el profesor, no dejan de
corroborar una posible mejora y avances a lo largo o en el transcurso del
periodo de evolución.
A.R.
Resumen Conferencia Cursos Postgrado.
lunes, 28 de enero de 2013
Aquí tenéis el enlace directo de mi web y si estáis interesados y queréis profundizar un poquito más no dudéis en poneros en contacto conmigo.
http://www.arpsicologa.com
Gracias.
http://www.arpsicologa.com
Gracias.
viernes, 25 de enero de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
CARACTERÍSTICAS DE LOS TRES FACTORES QUE INTERVIENEN EN EL MOBBING II.
Las víctimas, ¿existe un perfil para ellas?
Irigoyen afirma que no existe un perfil psicológico para este tipo de víctimas.
Aun así, enumera algunas características circunstanciales e individuales que
inciden en la probabilidad de que ciertos sujetos se conviertan en víctimas de
mobbing: Personas no sumisas que se resisten al formateo; personas cuya
capacidad y eficacia difiere del grupo; quienes no tengan una buena red social;
personas debilitadas temporalmente por dificultades personales cuya fragilidad
sea patente hacia los demás; y personas cuyo puesto les exigen cooperar alto,
aunque tienen menor control sobre la tarea en comparación con el resto de
compañeros.
González de Rivera (2002) cita otras connotaciones de las
personas candidatas al acoso:
1. Autenticidad o tendencia a la autorrealización con
fidelidad hacia uno mismo;
2. Inocencia reactiva o defensiva;
3. Dependencia afectiva.
La fragilidad, la baja autoestima, la falta de habilidades
para establecer redes de apoyo social, la inseguridad en cuanto a la eficacia
laboral, etc., son factores de vulnerabilidad en el mobbing. Sin embargo, todas
ellas pueden interpretarse más como una consecuencia más de las circunstancias
que rodean a la víctima que como variables características propias de su
personalidad. Por tanto, vemos como la tesis de la ausencia de rasgos de
personalidad es defendida a través de dichos argumentos.
Y para finalizar, mencionaré las características de la organización,
el clima laboral o el estilo de liderazgo que favorecen los casos de
mobbing. Surgen conflictos de intereses entre sus empleados y un alto grado de estrés
organizacional. Los recursos económicos y de poder están mal gestionados, hay
centros de trabajo con alto grado de estrés y escasa seguridad (educación)
apareciendo contratos efímeros, organizaciones muy jerarquizadas que inhiben la
actuación reivindicativa del empleado para este tipo de fin, grandes organizaciones
que ven incrementar los conflictos a medida que crecen los contactos
interpersonales, organizaciones con productividad no evaluada donde las
relaciones juegan un papel decisivo en la promoción de las carreras y
realización de actividades no éticas de manos de la empresa o de la dirección, que crean el clima optimo para el desarrollo de este tipo de
problemática.
Surge el concepto de whistleblower, donde los sujetos pueden
denunciar cualquier disfunción en el sistema.
Y González de Rivera destaca la posibilidad de aislamiento
de la víctima, sometida a procesos de filtros y selección para su acceso a
la información, la falta de cohesión o desvinculación del grupo como
miembro, y la improductividad como factores que favorecen la aparición
del mobbing.
A.R.
Fuente: Cursos de Postgrado en Psicopatología y Salud.
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